lunes, 23 de agosto de 2010

El verso del amigo ausente



Te alejaste de mí, amigo,
después de que me enseñaste el mar.
Me diste el retrato de las calles
de la magia que con vergüenza
se escondía en el café de las tardes
y una vez que la tuve
quedó un hueco de silencio
en la parte que te alberga.
Te fuiste, amigo,
pidiéndole perdón a mis ojos
cincelando el miedo
de tus años calcinados y oscuros.

Si una vez me pregunté
dónde quedaste,
ahora sé en qué lugar no estás
y es en mi sonrisa
en mis oídos vacíos de historias,
junto a los faros y castillos
que se han ido volando hacia abajo
hechos migas de ilusiones
predispuestos a la angustia.

Hoy te quedas en una mentira que soltaste
para que pintáramos
la vida de unos pocos
nunca la nuestra...

jueves, 5 de agosto de 2010

El que fue caminante

Íntegro quedó el respiro
del poeta que durmió
esas madrugadas movidas
con algún perro callejero
o con el frío del verano.
Acompañado por el recuerdo
va su verso o su relato
desconsolados
y la cicatriz de su lápiz
se ennegrece con cada letra.
Era hábil para narrar historias
y disfrutaba caminar
solo
todas las alegrías y las soledades.
Él si era poeta
no como aquellos cuyas hojas
están en vitrina
descuento de temporada
rebajados
o como los pocos
que cargaron su premio y su título
sin brazos ni moral.
Solía venderle pedacitos
de cuentos
a las calles, las plazas
incluso a las caras de los otros
también a los basureros, los pozos
a las campanadas de la catedral.
Allá se va sobrio
el ruido de su canto
el del malherido caminante
quien jugaba a saberse el mundo...
escurrido aletea su suspiro
y sus manos
atadas a una miseria
no pueden sobrevivirse ya
sin aire.

sábado, 31 de julio de 2010

El fin de la noche


¿Por qué me llevas hacia el fin
cuando apenas me cae
la diurna esperanza
de ceder a mi inconciencia?
Llevaba mi inspiración
al extremo del olvido
sí, del olvido de mis
erizados presentimientos
un abrir y cerrar de ojos
que se entrelazaba
con mis atados retazos
para dormir sin quererlo.

¿Por qué tanto responder
a mi quejido desolado
a esos momentos de auxilio
en donde solo mi voz
resonaba en ritual
del desprendimiento absoluto?
Te busqué
le construí un pasado
a los vacíos de tu nombre
cuyas veredas desconocían
lo sutil de un cantar
y la pequeñez de un grito.

¿Por qué el por qué arrepentido?
Si yo solo me sentia sola
y contigo
terminé por irme al
profundo y ausente delirio:
el de tu boca llana
exagerando una plegaria
cuando yo en verdad
me había cedido por completo
a un lecho sin miserias.

miércoles, 14 de julio de 2010

El llanto de Jesús

Vos.
Sí, sí... vos
Dejate de mierdas de una vez:
negame.

viernes, 2 de julio de 2010

Canción de cuna para María



Escóndete niña
en mi ramilla de ciprés
llenando de tinta las flores
danzando con el río claro
llénate el estómago de risas
y que la luz en tu pupila
sea el encanto de la noche.

Vente niña cereza
róbale a los árboles
hojas y raíces
borda lianas pequeñas
para amarrar tu cintura
y flotar junto a los jilgueros.

Escóndete niña
en mi canción de cuna
floreando como una rama
siendo agua y sueño.

Vente niña cereza
duerme en voces sin miedos
hoy anochece
y mañana abrirás la vida
mañana te toca ser sol.

miércoles, 9 de junio de 2010

Estoy

Me preguntaron dónde dejé reposar mis colores, las distintas versiones de mi canto. Pensé que me hablaban de aquello que guardo en el armario de cedro, en la cajita de música, con bailarina incluida, o en el pichel de la casa de abuela.

Sacando conclusiones y respetando la aparente verdad de las cosas, me expliqué a mí misma: "listo, te han olvidado en las aceras, en el chisme de ese par de viejas hablantinas, en ese juicio que hiceron contra vos sin que estuvieras presente. Aceptalo, te olvidaron. Solo te podés salvar, y no es seguro, poniéndole título al día que mueres".

martes, 8 de junio de 2010

Reverencia



Eternizar la secuencia de un paisaje
es como quitarse y ponerse el sombrero:
acto repetitivo o no,
le sugerís la mundo un agradecimiento
por ni sabés qué cosas.