jueves, 5 de agosto de 2010

El que fue caminante

Íntegro quedó el respiro
del poeta que durmió
esas madrugadas movidas
con algún perro callejero
o con el frío del verano.
Acompañado por el recuerdo
va su verso o su relato
desconsolados
y la cicatriz de su lápiz
se ennegrece con cada letra.
Era hábil para narrar historias
y disfrutaba caminar
solo
todas las alegrías y las soledades.
Él si era poeta
no como aquellos cuyas hojas
están en vitrina
descuento de temporada
rebajados
o como los pocos
que cargaron su premio y su título
sin brazos ni moral.
Solía venderle pedacitos
de cuentos
a las calles, las plazas
incluso a las caras de los otros
también a los basureros, los pozos
a las campanadas de la catedral.
Allá se va sobrio
el ruido de su canto
el del malherido caminante
quien jugaba a saberse el mundo...
escurrido aletea su suspiro
y sus manos
atadas a una miseria
no pueden sobrevivirse ya
sin aire.

2 comentarios:

The BlackBoard's Poet dijo...

Me parece reconocer entre los versos a alguien del que he oido hablar mucho, pero que no tengo la suerte de conocer.

Alejandra Valverde Alfaro - Lya dijo...

jejeje qué interesante, TBBP...
otra persona que lo leyó dijo lo mismo, y creo que ambos suponen al mismo alguien del que se habla

lo interesante es que no escribí pensando en ese alguien que ud y mi otro amigo dijeron... me parece super interesante