miércoles, 23 de febrero de 2011

Siendo vos



A Marco

Vos…

Vos sos como un cristal, amigo,

cargado de espejitos de luz

en los que me puedo ver

la piel completa.

Tenés una inocencia

similar a la mia

porque te dividís en estaciones

para crecer como árbol

para vivir casi en flor

para volverte semilla

todas las noches.

Vos…

Vos sos como un silencio atento

cuando te ocultás de mi pupila

de los ojos de esta muchedumbre

que solamente espera tu figura

tu realidad en las palabras y los hechos.

Tenés alivio y coraje

único, como nadie,

para dejarte ir por las tardes

y volver en las mañanas

siendo vos,

siendo árbol,

siendo vos,

amigo.

lunes, 7 de febrero de 2011

Hombres de la tarde


Algunos hombres
siguen viendo la luna
con resplandor debajo,
como un sol celeste de la tarde
que abriga y entumece distante.
Otros encuentran a su paso
un manojo de lirios
que llaman cantando al cielo.

Quizás nos preguntamos
si esos son mejores
porque encuentran en los charcos
el mar de sus travesías
en los sombreros su pan diario
en un bastón un paso de baile
o en su corazón el universo.

A algunos hombres
Dios les apaga la luz todas las noches
para que piensen en el mañana
rebuscando formas
de cómo curar al mundo
de tanto déspota y tanto hambriento.
Otros cantan a las estrellas
mientras le coquetean a la luna
a aquella luna, casi sol, en tarde,
que aunque es la culpable
de que los llamen locos
es quien, al menos,
los hace cada vez más humanos.

jueves, 3 de febrero de 2011

Hija del color


Me has parido en verso
tantos años,
desubicando los techos
de mi cabeza soñadora,
que ya no me recuerdo opaca
que ya no me recuerdo trino.

Dicen que me trajiste a la vida
con tono desolado,
pero aún no sabes cantarme
aún desafinas mi nombre
al desechar mi algarabía
por las cadenas de tu historia.

No me niegues ser delirio,
arte vivo,
palpitar...
del vientre vine con arte
sin lujo ni resonancia.
No me niegues ser yo misma,
carbonizada y en color
del mundo me voy gritando
hacia la muerte en rebelión.